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Mi Ultimo Adiós

by José Rizal

es · ~15 min at 250 WPM

Adios, Patria adorada... Aquí está la descripción:

"Mi último adiós" es el poema que José Rizal escribió en vísperas de su ejecución, ocurrida el 30 de diciembre de 1896 en Bagumbayan. Sin título en el original, estos versos constituyen la despedida del autor a su patria, las Filipinas, a la que llama "Perla del Mar de Oriente" y "perdido Edén". Desde la celda, condenado a muerte, Rizal ofrece serenamente su vida por la libertad de su tierra, evoca los sueños de su juventud y se despide de sus padres, hermanos, amigos y seres queridos antes de partir hacia donde "el que reina es Dios".

La obra conmueve por su amor a la patria, su entrega al sacrificio y su esperanza en la redención final del pueblo oprimido. Convertido en símbolo del nacionalismo filipino, el poema trasciende su contexto para hablar de la dignidad, la fe y la entrega de quien muere por un ideal. Su belleza serena, frente a la inminencia de la muerte, lo ha consagrado como una de las despedidas más nobles de la literatura.

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How it begins

Nota del transcriptor: El Dr. José Rizal escribió este último poema antes de ser ejecutado el 30 de diciembre de 1896 en Bagumbayan. Aunque el poema carecía de título en el original, hemos optado por usar, en esta edición, el título con el que generalmente se le hace referencia. MI ULTIMO ADIOS Adios, Patria adorada, region del sol querida, Perla del Mar de Oriente, nuestro perdido Eden! A darte voy alegre la triste mustia vida, Y fuera más brillante más fresca, más florida, Tambien por tí la diera, la diera por tu bien. En campos de batalla, luchando con delirio Otros te dan sus vidas sin dudas, sin pesar; El sitio nada importa, ciprés, laurel ó lirio, Cadalso ó campo abierto, combate ó cruel martirio, Lo mismo es si lo piden la patria y el hogar. Yo muero cuando veo que el cielo se colora Y al fin anuncia el día trás lóbrego capuz; Si grana necesitas para teñir tu aurora, Vierte la sangre mía, derrámala en buen hora Y dórela un reflejo de su naciente luz. Mis sueños cuando apenas muchacho adolescente, Mis sueños cuando joven ya lleno de vigor, Fueron el verte un día, joya del mar de oriente Secos los negros ojos, alta la tersa frente, Sin ceño, sin arrugas, sin manchas de rubor.

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